Pollo a la parrilla

Pollo a la parrilla

Pollo a la parrilla

¡Hola, amantes del asado y la buena comida! Hoy vamos a hablar sobre uno de los clásicos que no puede faltar en las parrillas de pollo de todo maestro parrillero: el pollo a la parrilla. Este plato, sencillo pero delicioso, es una prueba de fuego para cualquier aficionado a la parrilla yankee y más allá. Así que agarra tu delantal, porque vamos a darle un toque especial a nuestro pollo con un sabor que hará que tus invitados pidan más.

Pollo a la parrilla

Notas sobre la receta

  • Rendimiento: 4 porciones (como parte de un menú más grande)
  • Equipo: 1 ½ tazas de astillas de madera (preferiblemente de manzana o nogal), remojadas en agua para cubrirlas durante 1 hora y luego escurridas; cuerda de carnicero

Ingredientes

  • 1 pollo entero (preferiblemente orgánico — 3.5 a 4 libras), sin menudillos
  • 2 cucharadas de mantequilla derretida o aceite vegetal
  • 3 a 4 cucharadas de su salsa barbacoa favorita para servir

Pasos de la receta

Paso 1: Prepare su parrilla para asar indirectamente y precaliente a temperatura media (350 grados). Si tiene una parrilla yankee, asegúrese de que las brasas estén distribuidas de manera uniforme para obtener ese cocinado perfecto.

Paso 2: Mientras la parrilla se calienta, es momento de preparar el protagonista de nuestro festín. Bajo agua corriente fría, enjuague el pollo por dentro y por fuera y seque con toallas de papel. No olvide darle un buen sazón al cuello y las cavidades principales del pollo con aproximadamente 1 cucharada de aliño para barbacoa. Atar al ave y cepillar el exterior con mantequilla o aceite derretido es esencial para que la piel quede dorada y crujiente.

Paso 3: Ahora, ¡es hora de la parrillada! Cepille y engrase la rejilla de la parrilla. Coloque el pollo, con la pechuga hacia arriba, en el centro de la parrilla sobre la bandeja de goteo. Esparza las astillas de madera sobre las brasas para infundir ese sabor ahumado que todos amamos.

Paso 4: Asar el pollo a la parrilla indirectamente hasta que la piel esté dorada y crujiente y la carne perfectamente cocida, de 1 a 1-1/4 horas. Use un termómetro de lectura instantánea para asegurarse de que la temperatura interna en el muslo sea de 165 grados. Si la piel se dora demasiado rápido, no dude en proteger la pechuga con una tienda de papel aluminio.

Paso 5: Tras la espera, transfiera ese jugoso pollo a una tabla de cortar y déjelo reposar por 5 minutos. Luego, llegó la hora de la verdad: corte y sirva ese espectáculo de sabor con su salsa barbacoa favorita. ¡Y no olvide la guarnición estrella: una deliciosa patita de pollo a la parrilla para los que prefieren saborear hasta el último bocado!

Familia gastronómica: Pollo

¿Te has animado a probar esta delicia de pollo a la parrilla? ¿O tal vez tienes alguna variación secreta de la receta que quieras compartir con nosotros? ¡Deja tus comentarios y comparte tu versión! ¡A cocinar y disfrutar se ha dicho!